Cultura

Artesanos

Sin duda se trata de un capítulo siempre ligado a la historia de nuestro Valle y de las gentes que lo han ido poblando, y que lo sigue estando, aunque sin el dinamismo vital de antaño; ha cambiado la sociedad, sus modos de vida, su trabajo. Pero las nuevas épocas y la comercialización industrial no han logrado rendir la resistencia pasiva de nuestros artesanos, y uno quiere pensar que, aunque sea de otra manera, esta noble actividad pervivirá en el tiempo. Por suerte vivimos un resurgimiento estos oficios artesanos, y es justo valorar los tesoros que Baztan conserva y el esfuerzo de sus autores, nombre de reconocido prestigio en algunos casos, y manos anónimas en muchos otros.

MADERA

Junto con la piedra, se trata seguramente del material más empleado en la elaboración de piezas artesanas, y del que sobresalen algunos de los nombres principales del catálogo artesanal navarro. Se puede citar, entre otros, la figura del ya ausente erratzutarra Domingo Etxandi, creador de algunos de los mejores kaikus del País Vasco, así como la del desaparecido José María Ameztoy, de Elbete, y mencionar el esfuerzo de última hora de Jerónimo Bidegain en su taller de Elizondo. Asimismo, destaca también el afincado en Erratzu Santiago Oteiza, oriundo de Arraioz, artesano de kaikus y oporras.

Hablar de kaikus, por otra parte, lleva aparejado hablar de las demás vasijas de madera utilizadas para la elaboración del queso: abatza, idazkia, malatza, zimitza y kartola, así como la oporra para tomar el talo con leches.

En cuanto a la talla de madera (kutxas, escudos, etc. dentro de la artesanía tradicional y obras más cercanas al mundo de la escultura actual) la relación pasa por Esteban Arretxe, Julián Santxotena y su hijo Javier, y Mikel Iriarte (hijo del atabalari Félix Iriarte), todos ellos de Arizkun, y por el desaparecido Francisco Rekarte, de Erratzu.

Los yugueros han perdido su razón de ser pero no podemos olvidar el trabajo desarrollado, por ejemplo, por Bernardo Antxordoki, del elizondarra barrio de Beartzun, o por Esteban Arretxe, de Arizkun.

Situación similar se da con el “uztaia”, collar de madera del que cuelga el cencerro en el ganado, y donde cabe destacar a Fco. Rekarte y Domingo Etxandi, de Erratzu, y recordar al arraioztarra Zelaieta, del que todavía se recuerdan los dibujos geométricos pirograbados con que adornaba los collares.

Los chocles o eskalapuñes tuvieron vigencia en el Valle hasta hace unos años. Hoy apenas si se usan. Sus últimos artesanos más conocidos han sido los hermanos Ameztoy: José María, en Elbete, y Guillermo, en Irurita. A estos nombres cabe añadir los de Miguel Santxotena, Juan Santxotena, y Domingo Etxandi.

Carros y leras han ocupado también el quehacer de muchas personas a lo largo de los siglos. Mencionar entre los últimos a Pedro Lizasoain y su hijo Remigio, en Elizondo.

PIEDRA

Dentro del trabajo con este material, Baztan ha aportado una magnífica nómina de artesanos canteros -podría hablarse de autenticos escultores- entre los que hay que citar a los elizondarras, ya desaparecidos, Santos y Policarpo Ciaurriz y Silverio Sobrino. El segundo es autor, entre otras muchas obras, del escudo principal de la casa situada en la entrada de Elizondo, antigua aduana, toda ella labrada en piedra.

Más recientemente figura Cesáreo Soulé, posiblemente el más conocido fuera del lugar, y su padre Matías, de Arizkun; José Rementegui, de Berroeta, y la Elbetearra María Isabel Torres.

CUERO

Al margen de guarnicioneros y antiguos basteros, contamos con una serie de nombres en la relación artesanal del trabajo en cuero. No está de más citar, por ejemplo, a la familia González (los “Virgilio”), a Melitón Almandoz y a Miguel Arrupea. También es obligado mencionar los curtidos de cuero que realizaba años atras Dionisio Unanua, de Gartzain.

HERREROS Y FORJADOS

Pedro Zapata (Arizkun)
Pedro Zapata (Arizkun)

No es larga la lista de forjadores y herreros dentro del Valle, pero podemos citar los nombres del arizkundarra Pedro Zapata, y el recientemente fallecido Severiano Zaldain, de Elizondo, así como la presencia del veterano Pedro Obregozo, de Irurita, sobre el que Vidal Pérez de Villareal escribió un importante trabajo en los “Cuadernos de Etnología y Etnografía de Navarra”.

ARTESANIAS VARIAS

Algunos nombres más, que no han tenido cabida en los apartados anteriores, son los de José Cenoz, carbonero, ultzamarra que se afincó en Elizondo, como también lo hizo Francisco Javier Alzuguren, cerero, y muchisímos molineros, que sería imposible enumerar aquí, y que han sido objeto de estudio por el propio Pérez de Villareal.

En otra original labor, la creación de anzuelos de mosca a partir de plumas de gallo e hilos de seda de colores, ha sido un consumado especialista Joaquín Sobrino, de Elizondo, tradición continuada después por Josetxo Sobrino.