Hemos pasado una semana y hemos estado muy a gusto. La casa es preciosa, no le falta de nada. Juan y su mujer muy atentos y amables, todo facilidades para alojarnos con nuestra perrita y para lo que necesitáramos. El valle tiene mucho encanto y multitud de rutas preciosas para caminar. Sin duda volveremos!
Si valoro la limpieza le daría incluso un 2. Mesas pringosas al tacto. Gente amable pero, demasiado ocupada. Comida por completo insípida. El arroz con pollo era más pollo que arroz . Apostamos qué nos iban a cobrar y acertamos: 15 €. Aspecto del local+ atención público + comida, no lo valoro en más de 11 €/ persona. No obstante, gracias a ell@s, pudimos no sentir hambre.
La casa es muy grande, todo equipado. El patio con su barbacoa nos encantó. El trato con la propietaria de 10( mi prima).
