Hice la vía ferrata con mis hijo y después de pensármelo nos tiramos de las tirolinas. Del péndulo no, demasiado vértigo. Lo recomiendo para desestresarse. Además el enclave y fabuloso.
Hemos pasado dos noches en Gontxea y todo ha estado muy bien. La habitación y baño, amplios y limpios. El desayuno también correcto. El trato de Marian estupendo. Calidad relación precio excelente. Sin duda, si volviesemos, repetiriamos.
Una posada cuidada hasta en los mínimos detalles. El trato de Ana Belén y su familia inmejorable. Los desayunos y cenas que preparan deliciosos y reparadores. Las estancias preciosas y las habitaciones auténticas y cuidadas. Un lugar encantador desde dónde ir a visitar el Baztan o quedarte a escribir un libro. Gracias familia!
