Hemos pasado un gran fin de semana en familia y con nuestra perrita. La casa está totalmente equipada y llena de detalles, resulta ser muy acogedora, con una amplia terraza y jardín ideal. Se encuentra en una zona cerca de muchas rutas. Juan, el anfitrión, muy amable y pendiente de que estuviéramos agusto. Nos ha encantado.
(Castellano) Merece mucho la pena
- Una antigua torre, que a tenido varias transformaciones, el guía Pedro nos contó su historia de forma muy amena e interesante, tienen dividida la torre por plantas en cada una de ellas te explican la historia de la casa, del pueblo y de un juego de pelota, que desconocía, muy recomendable y de paso se puede visitar el pueblo de irurita que merece mucho la pena
Nos lo recomendaron en un restaurante de Elizondo para poder degustar chocolate artesanal. Simplemente delicioso!! La crema de chocolate con avellanas es perfecta para desayunos. Y en estas fechas mazapán, turrones y polvorones artesanos. Merece la pena acercarse. Y nos atendieron de diez.
Comimos el fin de semana pasado en Fransene y la verdad es que a pesar de estar lejos de casa, nos hicieron sentir como si estuviéramos en el salón de la nuestra. La comida deliciosa, casera, cocinada con mucho cariño, las verduras, los tomates, las salsas, los postres… las carrilleras y la tarta de queso… se me hace la boca agua. El entorno es espectacular, para dar luego un buen paseo y bajar un poco la comida ;). La camarera un amor y un ambiente totalmente acogedor. Volveremos sin duda, espero que pronto!! Mil gracias!!
