JUAN JOSÉ
Hemos pasado seis días en Baztán y nos hemos alojado en Aldekoa. Sin rodeos: Ha sido todo un acierto.
La casa, nuestra habitación Etxazpi, desde donde se divisa el valle, distinto en cada momento. Largos ratos en la terraza únicamente mirando y escuchando…
Las personas del servicio, todo atención y amabilidad, un recuerdo para ellas.
Los desayunos extraordinarios y las cenas, “pura gula” , qué patxarán.
El aitona trasmite tanta humanidad, ¿sabéis que todo el valle alaba su humanidad ? Es única.
Sonia y Martintxo, sois el alma de la casa, espontaneidad, sencillez y una enorme profesionalidad. Puede prescindirse de cualquier oficina de turismo, ahí estáis vosotros.
Un abrazo para todos…no ha sido la última vez que nos vemos.
Javi
Es perfecta tiene de todo, los dueños muy amables y hospitalarios
Raquel, Pablo, Pedro y compañía
Nos ha encantado la casa, el entorno, el pueblo… y lo que más la generosidad de Karmentxu!!! Hasta la próxima!
oscar
Unas vistaa impresionantes,acompañadas con un tren de cremallera que sera la atracción de niños y mayores.Ideal si vives en euskadi,esta a una hora y media de distancia.
usr221548
Estuvimos a finales de Julio 8 personas y nos quedamos encantados con la casa y la zona. Está a 3 km. de Oronoz en una aldea de unas 10 ó 12 casas, a 5 minutos en coche de Bertiz y del valle de Baztán. La casa está muy limpia y tiene 160 m2 por planta; tiene hasta el último detalle, la verdad es que es muy recomendable si se quiere ir a ver esa zona. Me gustó mucho que al despertarme y asomarme a la ventana lo primero que vi fue a las vacas pastando en el prado.
Es todo tranquilidad y paz, no hay nada mejor para desconectar de la ciudad.
marian
Una casa estupenda. Bien ubicada, equipada..bien pensada, transmite sensación de bienestar y paz.
El propietario Juan, una anfitrión encantador y muy amable.
Muy…muy recomendable.!
Repetiremos.
Marta
La ubicación del alojamiento era excelente, un lugar tranquilo a las afueras del pueblo, perfectamente accesible y conectado con la carretera principal. Un lugar excepcional y trato inigualable.
Como detalle del anfitrión, para el desayuno teníamos café con magdalenas.
