Sin duda uno de los aspectos más reseñables de nuestro Valle, el entorno natural de Baztan se nos muestra como uno de los clásicos valles atlánticos del Pirineo navarro, tanto en lo referido al clima como a la biodiversidad que nos ofrece.

Desde Zozaia: bosques de Abartan-Belate rodean al lugar de Berroeta

 

CLIMA

El clima de nuestro Valle, claramente oceánico, se traduce en abundantes lluvias bien repartidas durante los doce meses del año, inviernos suaves y poco nivosos (salvo en las cumbres periféricas) y veranos no demasiado calurosos. Según datos tomados del imprescindible libro "Baztan" (Ana Mari Marín, L. Santamaría, G. Imbuluzqueta), las precipitaciones anuales alcanzan los 1500 litros/metro cuadrado: abundan los días lluviosos.

La nieve puede aparecer ya en octubre en la pirámide cimera de Saioa, con sus 1.418 m. altitud máxima del Valle, y no es raro que avanzado Mayo nuestra cumbre señera se tiña también de blanco. La cumbre de Autza, a pesar de ceder poco más de cien metros sobre aquella, al encontrarse sola y mucho más cerca de la costa es menos nivosa, y la nieve dura siempre menos. En los meses claramente invernales es frecuente ver nevados los picos que emergen a más de mil metros sobre el nivel del mar: Abartan, Pikuda, Egurtegi, Okolin y otros de la cadena de Saioa, Txaruta y Garmendi en la zona de Belate, Okoro y Peña de Alba hacia el Este, Urruska y Abrakil en la zona Beartzun-Autza. Con más frio aparecen nevados multitud de montes que rondan los 700-900 metros, como Legate, Aizkolegi, Unboto, Ezkiz, Atxuela, Alkurruntz, Burga, Soralar, Maulitx, Oiza, Larrebeltz...

 

Saioa, techo del Valle de Baztan

 

 

Panorama completamente nevado, desde Aintzialde (Arizkun)

 

En el fondo del Valle es menos frecuente que nieve, y cuando lo hace suele ser muchas veces avanzado el invierno, hacia febrero-marzo.

En cuanto al verano, y aunque normalmente la cercanía del mar suaviza bastante los calores estivales, cuando llega aire cálido del Sur con frecuencia el llamado efecto Foehn aumenta la temperatura de esta masa de aire al ascender sobre el macizo de Belate y descender hacia el Valle, dándose la curiosa circunstancia de marcar muchas veces la estación meteorológica de Lekaroz máximas superiores a cualquier otro punto de nuestra geografía, como la Ribera de Navarra, de clima mucho más continental y normalmente más caluroso.

 

FAUNA Y FLORA

En Baztan, que en un tiempo debió de estar casi enteramente cubierto de bosque, predomina el haya sobre el roble, autóctono y americano, el castaño, y otras especies menos representadas, como avellanos, fresnos, acebos, abedules y tilos. Quedan también algunos reductos de coníferas (pinos y alerces) implantadas en épocas pasadas.

Hayedo en el Barrio de Iñarbegi (Erratzu)

 

En cuanto a la diversidad faunística, mencionar algunas de las especies con las que nos podemos encontrar: aguiluchos, estorninos, petirrojos, erizos, mirlos, becadas, águilas, buitres leonados, gavilanes, milanos, buhos, lechuzas, codornices, tórtolas, cucos, golondrinas, cuervos, ruiseñores, topos, liebres, conejos, zorros, tejones, ardillas, nutrias, comadrejas, ciervos...


Y en nuestras regatas y ríos, chipas, barbos y truchas, al parecer en proceso de franca recuperación pese a la dañina presencia del coipú, o nutria americana, que ningún bien hace al frágil entorno hidrológico de la zona.

 

Diversidad de especies arbóreas en la pista que asciende a Urballo

 

 

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